<== Regresar

CARACTERIZACION Y MANEJO GENETICO DE REBAÑOS BRAHMAN, GUZERAT Y NELORE CRIADOS EN LOS LLANOS DE VENEZUELA

 

Atilio Atencio

Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado”

Decanato de Ciencias Veterinarias

Barquisimeto

 

atilioatencio@cantv.net

 

RESUMEN

 

Del análisis y discusión de los resultados obtenidos con respecto a variables de crecimiento expresadas como peso al nacer, peso al destete y peso a los 18 meses de edad del ganado cebú de las razas Brahman, Guzerat y Nelore, producido bajo las condiciones del llano venezolano queda claramente comprobado el incremento tanto fenotípico como genético que puede lograrse al aplicar adecuados programas de selección.

 

También cabe destacar que tanto el peso al nacer de los becerros como la producción de leche estimada en las vacas han permanecido genéticamente estables en el tiempo, lo cual es favorable para dichas razas al no confrontar problemas de distocia o de viabilidad de las crías al momento del parto.

 

La respuesta genética de la fertilidad en los vientres analizados, ofrece al ganadero la posibilidad de mejorar la producción especialmente cuando la reproducción es un factor que limita la rentabilidad del negocio ganadero.

 

 

Palabras claves:   Brahman, Guzerat, Nelore, ganado, manejo, genética, crecimiento, fertilidad, Venezuela.

 

 

 

INTRODUCCION

 

La ganadería bovina de carne en Venezuela tuvo un auge importante a partir de la introducción del Bos indicus. El abundante ganado criollo nativo, descendiente del ganado traído de la península Ibérica por los conquistadores al cruzarse con esta nueva especie sufrió un rápido proceso de absorción, en especial, a partir de la segunda mitad del presente siglo, hasta su literal desaparición, estableciéndose de esta forma una nueva ganadería con predominio de genes cebú, en la cual, la raza Brahman desarrollada en Norte América ha tenido una extraordinaria influencia.  Actualmente, el rebaño nacional de bovinos de carne está conformado principalmente por animales cebú de las razas Brahman, Nelore y Guzerat (Bos indicus), así como por animales producto del cruzamiento entre ellas o con animales de las diferentes razas europeas (Bos taurus).

 

 

A partir de este proceso la ganadería de carne se ha ido ganando legítimamente un lugar preponderante dentro de lo que es la actividad productiva pecuaria, si se compara con los otros rubros de la producción animal nacional, gracias a tres aspectos fundamentales: en primer lugar, a su ubicación geográfica, por cuanto que, en su mayor extensión abarca la región de los llanos, dándole un uso racional a casi 30 millones de hectáreas de sabanas naturales aptas para este tipo de actividad. En segundo lugar, a que en la actualidad la especie más utilizada la represente el cebú (Bos indicus), ya que, gracias a sus características de rusticidad y adaptabilidad a las condiciones imperantes en dicho ecosistema, se ha convertido prácticamente en el animal por excelencia para transformar los pastos naturales en carne, en condiciones tropicales.  En tercer lugar, debido a un hecho innegable: a través de varias generaciones los ganaderos llaneros han desarrollado un sistema de producción extensivo, ideando una serie de prácticas de manejo, tanto de las sabanas como de los rebaños, en el que la baja utilización de insumos es una de sus características, lo cual les ha permitido transformarlo en una actividad económicamente productiva, con excelentes posibilidades futuras de ingresar a los mercados internacionales con base a precios competitivos, si existe la capacidad de diseñar las estrategias adecuadas que este tipo de compromiso exige.

 

 

OBJETIVOS

 

El objetivo fundamental del presente trabajo fue realizar una caracterización del crecimiento y la fertilidad del ganado de las razas Brahman, Guzerat y Nelore, manejado en las condiciones imperantes en hatos del llano venezolano.  Como objetivos específicos podemos mencionar los siguientes: primero, caracterizar aspectos de importancia bioeconómica, tanto para el crecimiento como para la fertilidad de los rebaños estudiados; segundo,  describir los aspectos metodológicos de análisis empleados para estimar los componentes genéticos y ambientales a objeto de efectuar en forma adecuada las predicciones del mérito genético y;  tercero,  con base a los resultados de campo obtenidos, explicar a los ganaderos venezolanos la pertinencia de los mismos, a fin de estimularles a mejorar la eficiencia, productividad y competitividad de sus rebaños.

 

 

METODOLOGIA

 

Descripción de los hatos de cría.

                         

Con el objeto de evitar detalles innecesarios, se describirán las características más importantes de los hatos y los rebaños en los cuales se obtuvieron los datos pertinentes al presente trabajo. Los mismos provienen de tres hatos particulares de gran extensión localizados en el Estado Apure. En general, éstos se caracterizan por presentar sabanas parcialmente inundables y de regular calidad. En los mismos se han llevado durante varios años programas estratégicos de inseminación artificial, manejo, reproducción, sanidad y mejoramiento genético. Tienen una temporada de servicio limitada y dentro de sus objetivos de cría está la producción de animales puros de alto valor genético de las  razas Brahman, Guzerat y Nelore.  Abundantes detalles sobre los programas estratégicos de I.A., manejo, reproducción, sanidad y mejoramiento genético han sido previamente reportados por Arango y Plasse (1994); Atencio (1995);  Hoogesteijn (1987, 1993); Plasse et al. (1988) y Romero (1989).

                         

Los hatos están ubicados en el Estado Apure, en la zona ecológica de influencia de las sabanas inundables del llano apureño, con sabanas de banco, estero y bajío (Ewell y Madriz; 1968). La temperatura promedio anual es de 28 ºC y la humedad relativa promedio es de 72%. El régimen pluviométrico es característico del llano venezolano, con una época lluviosa que se inicia entre los meses de abril y mayo (entrada de aguas) y se prolonga hasta los meses de octubre a noviembre (salida de aguas), período en que comienza la estación de sequía. La  precipitación promedio anual oscila entre los 1.400 mm y 1.800 mm.

                         

Hato No. 1.- Está ubicado al Sur del río Matiyure entre las poblaciones de Achaguas y El Yagual en el Estado Apure. Tiene una superficie cercana a las 17.500 ha. Los pastos predominantes en las zonas bajas son la chigüirera (Paspalum fasciculatum), la lambedora (Leersia hexandra), la paja de agua (Himenachne amplexicaulis) y el gamelotillo (Paspalum plicatulum), en las cuales se acumula una importante lámina de agua en la época lluviosa. En las zonas altas no sujetas a inundación predomina la paja sabanera (Axonopus purpusii). Cerca de un 13% de la superficie del hato ha sido sembrada con pastos introducidos del género Brachiaria  y estrella (Cynodon nlenfuensis). El río Matiyure mantiene agua durante todo el año y constituye su lindero norte, siendo una de sus principales fuentes hídricas, además de varios caños y lagunas. Desde el punto de vista de manejo del rebaño, el hato funciona como un centro de recría para la producción de animales puros de alto valor genético de las razas Brahman y Nelore. cuyos productos son utilizados en los rebaños comerciales de la empresa. El programa genético cuenta con un núcleo de 1.000 vacas Brahman y 600 vacas Nelore.  En éste se utilizan por medio de I.A. toros probados producidos en dicho núcleo, así como toros probados provenientes de otras ganaderías. El manejo del rebaño está organizado alrededor de una temporada de monta limitada de 120 días de duración, iniciándose el 10 de febrero de cada año. Ello ha facilitado el establecimiento de los programas de manejo sanitarios, reproductivos y de mejora genética.

 

Hato No. 2.-  Está ubicado al norte del río Matiyure, vecino a la población de Achaguas en el estado Apure. Sus características fisiográficas, climáticas y de pastos son muy similares a las descritas para el Hato No. 1. Sin embargo, sus sabanas son de menor calidad. Tiene una superficie aproximada de 46.000 ha, de las cuales, más del 90% son sabanas naturales y apenas un 1% de pastos introducidos del género Brachiaria. Se maneja un rebaño de 4.000 vacas cebú comerciales y un núcleo de 600 vacas puras de raza Brahman, cuyas características de manejo son semejantes a las descritas en el Hato No. 1. Su objetivo es producir sementales de alto valor genético para ser utilizados en otros hatos de la empresa.

 

Hato No. 3.-   Está ubicado en el Estado Apure, cercano a la población de Bruzual. Tiene una superficie cercana a las 39.000 ha. Cerca de un 10% de la superficie del hato ha sido sembrada con pastos introducidos del género Brachiaria.  Desde el punto de vista de manejo del rebaño, el hato cuenta con un rebaño de 6.000 vacas cebú comerciales y además funciona como un centro de recría para la producción de animales puros de alto valor genético de la raza Guzerat,  cuyos productos son utilizados en los rebaños comerciales de la empresa. El programa genético cuenta con un núcleo de 400 vacas Guzerat.  En éste se utilizan por medio de I.A. toros probados producidos en dicho núcleo, así como toros probados provenientes de otras ganaderías. El manejo del rebaño es semejante al descrito para los otros dos hatos

 

Análisis de los datos.

 

Los datos del presente trabajo fueron analizados siguiendo la metodología de los modelos mixtos, para lo cual se utilizó un Modelo Animal Completo, específico para cada variable analizada.  El modelo matemático de análisis, como todo modelo mixto, incluyó efectos fijos y efectos aleatorios. Los efectos ambientales en los grupos contemporáneos se incluyeron como fijos. Es importante destacar que se utilizó este criterio de ¨grupo de manejo¨ para cada fase  de desarrollo de las crías, para garantizar el control de los grupos de acuerdo a la ubicación de los animales por hato y, así, poder identificar mejor las condiciones ambientales a las cuales fue sometido cada animal. Es decir, se incluyeron en el mismo grupo de manejo los animales de una misma raza, nacidos en un mismo hato, el mismo año, en la misma época y que permanecieron junto a sus compañeros sometidos al mismo manejo sanitario, alimenticio y zootécnico durante el período de evaluación. El efecto fijo de la edad de la vaca al parto, en años, se consideró en el modelo como covariable. Los efectos aleatorios considerados fueron los componentes genéticos directo y materno, correlacionados entre sí, y el efecto aleatorio permanente del ambiente que la vaca proporcionó a su becerro.

 

Para el cálculo de las variables de crecimiento, las predicciones fueron obtenidas por medio del Modelo Animal Completo para cada variable analizada, lo mismo que los componentes de variancia y covariancia. Los análisis fueron efectuados en forma bivariada, utilizando siempre el peso al destete como ¨característica ancla¨, lo cual mejora tanto la estimación del valor genético como su exactitud. Además, se obtuvo el componente genético materno o Efecto Materno Total y se efectuaron las correcciones necesarias para los efectos de Tendencia Genética.  Los parámetros genéticos utilizados fueron obtenidos mediante la aplicación del programa MTDFREML (Boldman et al, 1993). Además de éste, para la solución de las ecuaciones de los modelos mixtos, se empleó el programa de aplicación denominado ABTK (Golden et al, 1992). El uso de dichos programas se ha generalizado en el ámbito mundial, siendo alguno de ellos de dominio público.

 

Para el cálculo de las variables reproductivas se empleó un Modelo No Lineal para Distribución Binomial de Datos Categorizados (Threshold Model), el cual permite efectuar una transformación previa de los datos para luego aplicarles el Modelo Animal y así generar cada predicción individual y expresarlas como Diferencias Esperadas en la Progenie (DEP);  es decir, la predicción del mérito genético que un reproductor puede transmitir a su progenie. La técnica utilizada para calcular las predicciones tanto para la fertilidad de la novilla como para la  habilidad reproductiva de las vacas permite separar nítidamente tanto los factores genéticos como los factores ambientales que afectan estas características.  El modelo empleado incluyó todos los vientres de la base de datos, con el fin de tomar en cuenta todos los valores de consanguinidad y parentesco que pudieran existir entre los animales de la población.  Para el análisis, los vientres nacidos en un mismo hato, el mismo año y cuyas crías también nacieron en ese mismo rebaño, conformaron lo que se denominó un grupo de manejo. Los detalles metodológicos de la técnica empleada han sido descritos por sus autores (Gianola y Foulley, 1983; Harville y Mee, 1984; Falconer, 1981; Foulley y Gianola, 1984, 1986).

 

A los efectos del presente trabajo se asumió el siguiente criterio: todas las hembras que nacieron en el rebaño y alcanzaron la edad del destete fueron validadas y consideradas como posibles candidatas a la reproducción. La medición de la fertilidad en la novilla se fundamentó en el éxito o en el fracaso para concebir. Es decir, para recibir una observación positiva o exitosa esa novilla, en primer lugar, debió haber sido seleccionada  como vientre de reemplazo y, en segundo lugar, debió haber quedado preñada al haber sido expuesta a toro en su primera temporada de monta. A todas las demás novillas contemporáneas se les penalizó con una observación negativa ya que fracasaron como candidatas a la reproducción. Los datos así obtenidos se sometieron al método probabilístico de predicción genética de tipo binario antes citado, en el cual la preñez exitosa se indicó con 1 y el fracaso con 0, denominado Modelo No Lineal para Distribución Binomial de Datos Categorizados. Ello permite una transformación de los datos con el objeto de aplicar posteriormente el Modelo Animal a fin de predecir las probabilidades de que las hijas de un determinado reproductor pudieran concebir al alcanzar la condición de novillas.

 

Para el análisis de la habilidad reproductiva en la vaca se empleó la misma metodología descrita para el caso de las novillas. Esto es, en el caso de las vacas se anotó la observación exitosa para aquellos vientres que lograron concebir. De esa manera se pudo recurrir al cálculo de la probabilidad de sobre vivencia a una edad específica, partiendo de la premisa de que esa hembra fue seleccionada como novilla de reemplazo y alcanzó la categoría de vaca en el rebaño, lo cual se convierte en una medida aceptable de fertilidad persistente a lo largo del tiempo, siempre y cuando preñarse y parir sean las condiciones indispensables para permanecer en el rebaño. Este concepto permite expresar las Diferencias Esperadas en la Progenie (DEP) en términos de la probabilidad que tienen las hijas de un semental de permanecer productivas en el rebaño hasta una determinada edad. En este caso se convino en definir este concepto de habilidad reproductiva como la probabilidad que tiene una vaca de permanecer productiva en el rebaño a la edad de 6 años, habiendo parido por lo menos 3 becerros en ese lapso Mayores detalles con respecto al tema han sido descritos por el autor en otras fuentes (Atencio, 1.997, 1998a, 1998b), así como en los Sumarios de Sementales de Agropecuaria Flora, C.A. (1997, 1998, 1999, 2000).

 

 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

 

A.      RAZA BRAHMAN

 

1.      Crecimiento

En el Cuadro 1 se resume el número de observaciones utilizado para el cálculo de los pesos al nacer, al destete y a los 18 meses, así como los valores promedio de las características estudiadas en los hatos de Apure y analizadas en la evaluación de los sementales de la raza Brahman.

 

Cuadro 1.

Número de observaciones y valores promedio de los pesos al nacer, al destete y a los 18 meses durante el período 1980 a 1998

 

 

Característica

 

Observaciones

n

Promedio

Corregido

kg

Peso al nacer

21.951

31.5

Peso al destete

20.375

183.5

Peso corregido a 205 días

20.375

174.4

Peso a 18 meses

18.330

282.9

Peso corregido a 540 días

18.330

281.2

 

a.    Peso al nacer

En el Cuadro 1  se  presenta  el  promedio  corregido  para  peso al nacer (n = 21.951), el cual fue de 31.5 ± 0,1 kg, ligeramente superior a los pesos reportados en Venezuela por Arango (1994),  Atencio (1995) y Hoogesteijn y Verde (1998). Es interesante destacar que las causas de variación significativas en la determinación de esta característica son el padre, el sexo, el mes y el año de nacimiento, la edad de la madre y la interacción año x mes. Esta última podría explicarse por la gran variación que existe, desde el punto de vista climatológico, entre un año y otro, siendo causa fundamental la fecha de inicio de la temporada de lluvias, lo cual es un factor determinante de las condiciones nutricionales de las sabanas en los llanos venezolanos. Con relación a la variación entre el sexo de las crías,  los machos  (n = 11.107)  pesaron  32.7 kg,  en tanto que las hembras (n = 10.844) pesaron 30.3 kg;  es decir 2,4 kg a favor de los machos.

 

         b.      Peso al destete

 

El peso al destete corregido a los 205 días obtenido de 20.375 becerros arrojó un valor de 174.4 ± 0.7 kg (Cuadro 1). Dicho valor es superior al peso promedio de 158 kg para la raza Brahman en América Latina reportado por Arango y Plasse (1994).  Las causas de variación que afectan el peso al destete de manera altamente significativa son las mismas que las mencionadas para el caso del peso al nacer. Con respecto a la variación existente entre el sexo de las crías, se observó que los machos (n = 10.243) pesaron 180.9 kg, mientras que las hembras (n = 10.132) pesaron 167.8 kg; es decir, 13.1 kg a favor de los machos.

 

         c.      Peso a 18 meses

 

El peso promedio corregido a los 18 meses de edad obtenido del análisis de 18.330 registros arrojó un valor de 281.2 ± 1.1 kg. Compara favorablemente al promedio de 259 kg reportado por Arango (1994) para ganado Brahman en América Latina.  Las causas de variación más importantes que afectan esta característica son el padre, el sexo, el año de nacimiento y la interacción año x mes. Ni la edad de la madre ni el mes de nacimiento resultan ser significativos, ya que la habilidad materna deja de ejercer su efecto en esta etapa del crecimiento  postdestete.  Al  analizar  los  valores  promedio  para  ambos   sexos,   los  machos (n = 9.117)  obtuvieron  un  peso  de  297.2 kg, mayor al de las hembras (n = 9.213), el cual fue de 265.2 kg; es decir, 32 kg de superioridad.

 

En el Cuadro 2 se presenta un resumen anual de los promedios de los valores genéticos obtenidos para los pesos al nacer, al destete, a los 18 meses y de la producción de leche estimada, resultado del análisis de dichas características en los rebaños de raza Brahman estudiados durante el período 1980 a 1988.

 

Cuadro 2.

Promedios de los valores genéticos anuales de los pesos al nacer, al destete, a los 18 meses y de la producción de leche estimada durante el período 1980 a 1998.

 

 

Año

Peso al

Nacer

Peso Destete

(205 días)

Peso 18 meses

(540 días)

Prod.

Leche

1980

0,05

-1,63

-2,24

-0,45

1981

0,27

-1,90

-3,11

-0,11

1982

-0,02

-2,50

0,44

1,22

1983

-0,03

-1,56

-1,72

0,02

1984

0,47

0,16

2,16

0,89

1985

-0,10

0,22

2,43

1,00

1986

0,02

0,87

1,18

0,38

1987

0,24

0,22

1,48

1,09

1988

-0,06

0,14

1,31

0,27

1989

0,12

0,70

2,63

0,37

1990

0,54

1,95

4,97

0,63

1991

0,19

1,32

4,03

-0,83

1992

0,26

0,81

2,80

1,34

1993

0,50

2,00

5,97

1,35

1994

0,59

3,79

8,37

0,28

1995

0,55

2,61

6,47

0,44

1996

0,22

3,48

7,87

0,07

1997

0,85

4,70

10,00

-0,22

1998

0,82

6,02

10,95

0,18

 

De la misma manera, en la Figura 1 se expresan pero de manera gráfica, las tendencias genéticas de los promedios de dichos valores genéticos para las características de crecimiento (nacimiento, destete y 18 meses) resultantes del análisis de los registros de los rebaños Brahman evaluados durante el período comprendido entre 1.980 y 1998.

 

 

 

Figura 1.             

 

 

 

 

Como puede observarse, la tendencia genética del peso al destete y del peso a 18 meses es positiva, correlacionada genéticamente (.90) y se incrementa gradualmente a medida que transcurren los años, siendo el cambio genético promedio para ambos pesos de 0,40 kg y 0,54 kg por año, respectivamente. A partir del año 1990 se nota un incremento genético más acentuado, lo cual pudiera deberse a más efectividad en el programa de mejoramiento genético y a la introducción de los nuevos programas de evaluación. Sin embargo, es interesante notar en dicha gráfica que el peso al nacer ha permanecido literalmente estable durante todo el período de evaluación. Este aspecto es de mucha importancia desde el punto de vista ganadero en dos sentidos:  en primer lugar porque pesos al nacer relativamente altos están asociados a problemas de distocia o problemas al momento del parto, y, en segundo lugar, ya que pesos al nacer relativamente bajos se asocian a problemas en la viabilidad y vitalidad de los becerros. Esta mínima variación genética observada con respecto al peso al nacer explicaría el porqué los vientres de la raza Brahman presentan muy pocos problemas al momento de la parición, lo que a su vez no ha generado la necesidad de producir una DEP para evaluar lo que se denomina facilidad al parto.

 

Otro aspecto interesante es el que se puede apreciar en la Figura 2. En ella se expresa gráficamente la tendencia genética de la producción lechera de la vaca Brahman con respecto al peso al destete de sus crías; pero, por su complejidad, amerita una explicación detallada: la producción lechera es una característica materna de importancia ya que, ciertamente, un nivel adecuado de producción de leche es necesario para poder lograr adecuados pesos al destete. De hecho, el peso al destete es una característica muy compleja, pues tiene lo que se denomina un ¨componente materno¨, el cual está determinado, en primer lugar, por el efecto directo que tienen los propios genes del becerro heredados de sus progenitores y, en segundo lugar, por el efecto de los  genes presentes en la madre del becerro que determinan el ambiente que ésta le proporciona a sus crías. Por eso se asume que tal componente materno es, básicamente, una función de la producción lechera de la madre. La estimación de este componente materno se expresa, por lo tanto, como una DEP para producción de leche, aclarando que ella no representa la producción lechera real, pues las vacas no son ordeñadas. Más bien lo que ella hace es predecir las diferencias en el peso al destete de la progenie de las hijas de los sementales, ya que toma en consideración tanto al potencial genético para crecimiento de los becerros nietos de dichos sementales, desde el nacimiento hasta el destete, así como el efecto de la producción lechera de las hijas. Esto, en términos prácticos significa que si las DEP para producción lechera de dos sementales A y B fuesen +5 y -5, respectivamente, la diferencia de 10 kg al comparar los becerros producidos por las hijas de ambos sementales se expresaría en términos de kg de becerro destetado y no en kg de leche producida.

                         

También es necesario aclarar que ni el efecto directo ni el componente materno por sí solos, permiten predecir con toda exactitud el desempeño futuro de la progenie de las hijas de un semental; es decir, el desempeño de los nietos de dicho semental, ya que ello es una función de ambos efectos. Esta complicación justifica el porqué en la mayoría de los Sumarios de Sementales en el ámbito mundial se reporta una tercera DEP, la cual combina en un índice ambas predicciones (directa y materna). Esta, simplemente evalúa el crecimiento directo desde el nacimiento hasta el destete que les transmite un semental a sus nietos a través de sus hijas, unido a los genes para producción lechera que también le transmite a sus hijas. Su valor puede calcularse sumando la mitad de la DEP para peso al destete más la DEP para producción de leche, convirtiéndose así este índice en un excelente indicador de la habilidad materna de las hijas de un semental.

 

Figura 2

       

 

Como se observa en la Figura 2, si bien es cierto que la tendencia genética para el peso al destete ha evidenciado un cambio positivo, incrementándose con el transcurrir de los años, no es menos cierto que la tendencia genética de la producción o capacidad lechera se ha mantenido relativamente estable, arrojando una variación interanual promedio de 0.008 kg, cuyos rangos extremos varían apenas entre -0.83 kg y +1.35 kg. Este aspecto es de gran importancia para los sistemas de producción tropicales. No puede olvidarse que a medida que aumentan los requerimientos nutricionales de los animales para crecimiento, talla a edad madura y producción de leche, se corre el riesgo de exceder el límite de los recursos que el ecosistema está en capacidad de aportar, en detrimento de la fertilidad del rebaño y de su capacidad para mantenerse en producción.

 

2.      Fertilidad

 

En el cuadro 3 se resumen los porcentajes anuales de parición de los dos hatos analizados durante el período comprendido entre 1980 y 1998.

Cuadro 3.

Porcentaje de parición anual de los dos hatos analizados durante el período 1980 a 1998.

 

Año

Hato 1.

Hato 2

1980

60.0

67.7

1981

58.9

59.1

1982

51.2

56.8

1983

55.3

56.7

1984

63.4

59.2

1985

61.0

69.0

1986

68.2

60.2

1987

71.5

64.5

1988

66.1

64.2

1989

60.3

58.9

1990

64.5

58.4

1991

73.4

59.3

1992

73.7

60.3

1993

57.0

50.6

1994

68.1

57.3

1995

61.4

46.2

1996

63.5

69.3

1997

55.3

36.4

1998

62.9

60.5

Total

62.9

58.7

 

El porcentaje de parición total para ambos hatos fue de 62.9 y 58.7, respectivamente, lo cual arroja un valor promedio no corregido estadísticamente para los 19 años analizados de 60.8% en 13.190 vacas-años. Si bien éste es un valor que puede considerarse como aceptable, si se compara a los valores reportados en rebaños cebú en condiciones ambientales y de manejo extensivo similares a los rebaños estudiados, es obvia la necesidad que existe de optimizar la productividad bovina en el país.  De allí la pertinencia en tratar de mejorar genéticamente los reproductores, macho o hembras, para que sus hijas puedan ser seleccionadas como novillas de reemplazo y luego convertirse en vacas con una alta fertilidad, produciendo suficientes becerros a lo largo de los años, única manera de poder catalogarlos como rentables.

                 

En el Cuadro 4 se presenta un resumen anual de los promedios de los valores genéticos obtenidos para fertilidad en la novilla y habilidad reproductiva de la vaca adulta, obtenidos del análisis de ambas características en los rebaños de raza Brahman estudiados durante el período 1989 a 1998.

 

 

Cuadro 4.

Promedios de los valores genéticos anuales de fertilidad en la novilla y habilidad reproductiva en la vaca adulta durante el período 1989 a 1998.

 

 

Año

Fertilidad en

la novilla

Habilidad reproductiva

en la vaca adulta

1989

2.5

6.0

1990

1.7

6.7

1991

1.0

5.9

1992

-0.8

6.2

1993

3.0

7.1

1994

4.7

5.4

1995

2.6

7.2

1996

5.6

7.1

1997

5.6

6.7

1998

4.7

7.0

 

En la Figura 3 se presentan de manera gráfica las tendencias genéticas de la fertilidad en la novilla y de la habilidad reproductiva en los vientres Brahman evaluados durante el período comprendido entre1989 y 1998.

 

             Figura 3.

 

 

En ambos casos es evidente que la tendencia genética es positiva, con discreta tendencia a incrementar a medida que transcurren los años en el caso de las novillas, observándose positiva, pero literalmente estable, en el caso de la vaca adulta.  Una posible explicación a esta situación sería el hecho de no haber ejercido presión de selección directa sobre ambas características, tal y como se han expresado en el presente estudio. Es factible que la práctica común de manejo de eliminar del rebaño a las novillas que no se preñan durante su primera temporada de servicios; la eliminación sistemática de las vacas que acumulan dos temporadas de monta consecutivas sin concebir o que pierdan su cría; y, la práctica de evaluar andrológicamente los sementales previamente al proceso reproductivo, sean factores que indirectamente hayan podido contribuir al moderado cambio genético que se evidencia con relación a éstas dos características así evaluadas.

 

La forma correcta de interpretar estas DEP es la siguiente:  una DEP positiva con un valor alto predice que las novillas hijas de un semental tienen altas probabilidades de ser seleccionadas y quedar preñadas en su primera temporada de monta. Al contrario, una DEP negativa indica que las hijas del semental son poco fértiles y serán eliminadas del rebaño por fracasos reproductivos. Los valores de esta DEP se expresan en términos de desviaciones respecto a un 50% de probabilidad (cada novilla tiene 50% de probabilidad de quedar preñada o vacía en su primera temporada de monta). A manera de ejemplo, tómese el caso de un semental cuya DEP para la fertilidad de sus hijas sea +20%. Ello significa que el 70% (50% + 20%) de sus hijas tienen la probabilidad de ser seleccionadas como hembras de reemplazo y quedar preñadas en su primera temporada de monta. Por el contrario, si dicha DEP fuera -20%, significaría que apenas 30% (50% - 20%) lograría la citada meta. En el caso de la habilidad reproductiva en la vaca adulta, una DEP positiva con valor alto indica que las hijas de un semental tienen altas probabilidades de permanecer productivas en el rebaño a la edad de seis años, habiendo parido por lo menos 3 becerros en ese lapso. Si la DEP del semental es +20%, ello predice que el 70% de sus hijas se encontrarán produciendo en el rebaño a la edad de 6 años. Si por el contrario, es -20%, sólo 30% lograría la meta mencionada. 

 

Con base a los resultados analizados y discutidos en el presente trabajo con relación a las variables de crecimiento y fertilidad del ganado Brahman producido en las condiciones del llano venezolano, puede afirmarse que, en general, éstos son bastante similares a los reportados por otros investigadores, ya citados, en Venezuela. Los mismos sugieren de una manera clara el incremento que puede lograrse al aplicar adecuados programas de selección, especialmente ahora, cuando hay disponibles herramientas de evaluación de gran exactitud para predecir el mérito genético de los reproductores y para evaluar el comportamiento productivo del ganado cebú en el ámbito venezolano.  De igual forma, variables como el peso al nacer de las crías y la producción lechera estimada para las vacas, han permanecido genéticamente estables a lo largo de los años sin generar los problemas que normalmente van asociados al incremento de los valores en estas dos características.

 

 

B.            RAZA GUZERAT

 

         1.      Crecimiento

 

En el Cuadro 1 se resume el número de observaciones utilizadas para el cálculo de los pesos al nacer, al destete y a los 18 meses, así como los valores promedio de las características estudiadas y analizadas en la evaluación del rebaño de la raza Guzerat.

 

Cuadro 1.

Número de observaciones y valores promedio de los pesos al nacer, al destete y a los 18 meses durante el período 1980 a 1998

 

 

Característica

Observaciones

n