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¿Será mejor una vaca de cinco litros que una de diez?

En realidad la pregunta correcta debería ser: ¿son mejores dos vacas de cinco litros que una de diez mas otra productora de carne?,  ¿porqué?, pues porque debemos producir en relación a la demanda de carne a leche que es de 1.5 en Colombia y entre 1:4 y 1:5 en el resto del mundo.

Formulado el interrogante entremos a analizar la respuesta.  Colombia cuenta con recursos ganaderos como:

1.   La abundancia de forrajes de regular calidad.

2.   Abundancia de mano de obra poco calificada y marginada.

3.   Capital escaso y tasas de interes altas.

4.  Alto costo de fertilizantes, alimentos concentrados, drogas veterinarias y equipos especializados, como ordeñadoras       mecánicas.

Ante estos argumentos consideramos como respuesta correcta la primera opción; es mejor tener dos vacas de doble propósito (D.P.); producen carne y leche a la vez que dos vacas especializadas. 

En el pais se producen diariamente 12 millones de litros de leche procedentes del ordeño de 4 millones de vacas que en su mayoría se encuentran dentro del sistema de doble propósito.  El hecho de que este sistema esté en aumento y produzca hoy las dos terceras partes de la leche nacional, nos indica que es rentable para el productor. 

Se podría plantear que sería más eficiente intensificar la producción como en los piases del hemisferio norte, con lo cual podríamos producir  los 12 millones de litros con un millón de vacas.

Pero debemos analizar las condiciones particulares de esa vasta región y las consecuencias que nos traería esa intensificación en el trópico. 

Respecto al primer punto, los piases templados tienen condiciones completamente contrarias a las nuestras, tales como escasez de forraje y alimentos concentrados abundantes y baratos, mano de obra calificada, cara y escasa, capitales copiosos, intereses baratos e insumos subsidiados. 

En lo que respecta al segundo punto , la medicina sería peor que la enfermedad.

1.  Se tendría que dejar de ordeñar tres millones de vacas que pasarían a ganadería de carne, perdiendo eficiencia las crías, ya que la ganadería adicional en peso al destete, producto del exceso de leche, se pierde en su mayoría después de haberse destetado por tener el ternero de carne menos desarrollado el rumen en esta etapa.

Además, se pierde la leche residual que guarda la vaca para el ternero, imposible de extraer manual o mecánicamente en las vacas ordeñadas. 

2. Se perderían 150.000 de los 200.000 empleos que genera el ordeño de los cuatro millones de vacas.  Con el sistema de D.P. generamos en cambio, sostenibilidad social. 

3.   Nos veríamos obligados a importar más cereales y tortas proteicas, ya que en la actualidad no tenemos siguiera el grano suficiente para la alimentación humana. 

4.   Se incrementarían drásticamente los costos de producción por el mayor capital e insumos requeridos por cada litro de leche producido.

La leche procedente del sistema de D.P. es ecológica, pues no tiene metales pesados procedentes de los fertilizantes, ni hormonas, ni residuos de drogas anabólicas, toda vez que estas vacas son rústicas y en ellas se evitan estos productos nocivos para la salud humana.  Además, esta leche es más concentrada, que tiene más sólidos totales, siendo equivalentes 11 litros de D.P. a 12 litros del especializado (7.800 litros versus 8.500 litros para producir una tonelada de leche en polvo). 

No obstante, y siendo lo suficientemente objetivos, debemos anotar que la leche del D.P. tiene menor calidad bacteriológica debido a la deficiencia en la cadena de frío y a las pésimas vías de comunicación en las zonas productoras, factor que va mejorando a pesar del abandono del campo, resumido en que el Gobierno Nacional solo invierte el 2.6% del presupuesto en estas regiones, sin tener en cuenta que en ellas vivimos el 30% de los colombianos y que el sector agropecuario es el de mayor participación en el PIB nacional.

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