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La enfermedad de las vacas loca: epidemia del miedo y feria de la desinformación

Cuando al público en general se le  enfrenta con información acerca de enfermedades y epidemias, las reacciones iniciales son de incredulidad, desasosiego y de miedo. En el caso  de la encefalopatía espongiforme bovina, conocida popularmente como enfermedad de las vacas locas,   y de su posible implicación en la transmisión de esta enfermedad  a las personas, esto se ha hecho patente. Este  fenómeno de información se ha visto agravado por la forma como la noticia, que ha ocupado todas las primeras planas de los periódicos, de noticiarios de radio y televisión, así como espacios enteros en la Internet, ha sido presentada al publico en Colombia. La presentación de noticias relacionadas con este problema ha estado signada por la superficialidad, el desconocimiento y en cierta medida de un sensacionalismo que en nada favorece a la claridad del problema y a la necesidad de entender lo que sucede.

Es de suprema importancia que los medios de comunicación se encarguen no sólo de informar  si no de educar, con el objeto de que los ciudadanos puedan entender en todos los aspectos las implicaciones de los problemas, y así se  pueda favorecer la búsqueda de soluciones. En el caso especifico de esta enfermedad es de vital importancia que él público conozca qué es, cómo puede afectar, si existe en Colombia o si  - como una mas de las bondades de la  sacrosanta globalización - también puede llegar a afectarnos. 

La encefalopatía espongiforme bovina  es una enfermedad fatal del cerebro en la que ocurre una degeneración y destrucción de las células nerviosas, dándole una apariencia espongiforme ( se vuelve como una esponja porosa y llena de huecos, tal como se ve al microscopio) al cerebro de los bovinos.  

La enfermedad apareció en Inglaterra en el año 1986, y fue por primera vez reportada en la literatura científica en el año 1987. Los granjeros y Médicos Veterinarios Ingleses le dieron el nombre de “vaca loca” a la enfermedad por lo inusual  de los síntomas clínicos que ellos observaban. La enfermedad se ha presentado con mayor frecuencia en bovinos hembras de leche. Los bovinos presentaban  signos muy parecidos a una enfermedad neurodegenerativa que afectaba las ovejas llamada en ingles “Scrapie”, enfermedad perteneciente al grupo de las encefalopatías espongiformes subagudas transmisibles (EEST) . Dentro de este grupo de enfermedades se encuentran las que afectan a los humanos y a los animales. La más reconocida de las que afecta a  los humanos está  el Kuru, la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob(ECJ), síndrome de Gerstmann-Strauslerr-Scheinker, insomnio maligno. A los animales, como se mencionó,  los afectan  el Scrapie, la enfermedad de la debilitación crónica de los cervidos y la encefalopatía transmisible del visón de granja. 

La enfermedad se caracteriza por cambios muy evidentes del comportamiento de los bovinos. Los animales se vuelven muy nerviosos, no desean pasar por las puertas, no se dejan ordeñar, patean todo el tiempo, tienen dificultades locomotoras, se vuelven agresivas hacia los humanos y  hasta con sus mismos congéneres, bajan la producción de leche, pierden peso progresivamente y, finalmente, mueren en un lapso de una semana a seis meses en promedio.  

En cuanto al origen de la enfermedad se han propuesto varias hipótesis. Hasta el momento la hipótesis más aceptada,  que ha sido soportada por extensos estudios epidemiológicos en Inglaterra, considera que la enfermedad se origino a partir de “Scrapie”, enfermedad que  ya tenía antecedentes  en Inglaterra por mas de 200 años y que se presentaba  en las ovejas. Se cree que, al final de los años 70s e inicio de los 80, debido a que bajaron  los precios del cebo y también  disminuyo su demanda, lo que  condujo a que se redujeran los tiempos de cocción, las temperaturas y el uso de disolventes en las carnes y huesos utilizados para preparar  la harina de carne y de hueso  incluidas en los alimentos de los animales. El incremento en la población de ovinos y la posible inclusión de animales con Scrapie en la cadena alimentaría, mediante la alimentación de las vacas, posibilitaron que sobreviviera el agente causal de Scrapie  ( recuérdese las bajas temperaturas  de cocción  de las harinas de  carne ) y pudiera que pudieran llegar a afectar a los Bovinos. Esto  se conoce como la habilidad del agente patógeno de pasar la barrera de especie. Se piensa que una vez paso la barrera de especie, también bovinos afectados inicialmente entraron nuevamente  en la cadena alimentaria y permitieron que se afectaran otros animales con un agente ya adaptado a los bovinos. 

 Pero no solo parece que afecto bovinos, también se observaron casos en antílopes en zoológico, gatos domésticos,  igualmente existe la sospecha de que afecto  perros de Jauría. Esto confirmaba cada vez más varios aspectos importantes: el  ser transmisible,  un posible origen común, que la transmisión ocurría  por vía oral,  y se aportaban evidencias de que el agente causal era capaz de cruzar la barrera de especies. Esto alertó sobre la posibilidad de que la enfermedad pudiera ser transmitida al ser humano, es decir que fuera una enfermedad zoonotica. 

Se han realizado experimentos para demostrar su transmisibilidad a otras especies y se ha logrado establecer la transmisibilidad. Las evidencias experimentales apuntan al hecho de que la ruta de transmisión de la enfermedad es la ruta oral. Sin embargo, en la encefalopatía espongiforme bovina se ha determinado la posibilidad de transmisión de la madre al hijo  verticalmente, siendo poco probable la transmisión horizontal o por contacto. 

La enfermedad ha afectado un sin número de bovinos en Gran Bretaña, también en otros países europeos y en escaso número en países de Asia, y un solo caso en las Americas ( en una vaca importada al Canadá desde Inglaterra). El total de animales reportados con la enfermedad  en el mundo, de acuerdo a estadísticas de la O.I.E. (Office International des Eepizooties- de la organización mundial de Sanidad animal), es de 181.888 bovinos, hasta diciembre 31 del 2000. Esto ha implicado grandes perdidas económicas para Inglaterra inicialmente y luego en los países de Europa, donde aparecieron animales afectados. Las perdidas no sólo han sido  por la muerte y decomiso  de los animales, si no también por el hecho de que se han cerrado las exportaciones desde estos países,  se viene generalizando la desconfianza del consumidor  lo que ha llevado a la caída marcada del consumo de carne bovina en la comunidad europea. En los momentos actuales esta enfermedad se ha convertido en una de las barreras para-arancelaria más grande en el comercio de Bovinos a nivel mundial.  

Sin embargo, uno de los aspectos más importante de la enfermedad es el  estar conectada con la aparición de persona afectadas con una nueva variante de la enfermedad de ECJ, que causo la primera muerte  de un ser humano en 1995 y, para 1996, llego a considerarse que existe una asociación - muy importante- entre la variante de la ECJ y la enfermedad de las vacas locas. La ECJ es una enfermedad esporádica que ocurre en personas de edad muy avanzada, usualmente por encima de los 60 años; a pesar de ser una encefalopatía espongiforme las lesiones son diferentes de las de la EEB. Pero la nueva variante en humanos, que ocurre en personas jóvenes por debajo de los 50 años, es el que principalmente presenta lesiones indistinguibles de la EEB. Hasta el día de hoy se han presentado aproximadamente de 80 casos confirmados de esta nueva variante, causando la muerte. 

En cuanto a la causa de estas EEST, en el momento actual no se conoce exactamente. Pero la hipótesis mas aceptada, y que le permitió obtener el premio Nobel  a Stanley Prusiner, es la del PRION, que quiere decir “partícula infecciosa proteinacea con capacidad de replicarse”, conocida como PrPsc ( el sc es debido al Scaprie ). Se cree que esta proteina modificada es capaz de inducir la modificación de la proteina  que normalmente existe en los tejidos (PrP) y así causa alteraciones en el tejido nervioso, pues una vez lo invade destruye las neuronas y deja el cerebro como una esponja. Se sabe que en le caso de La EEB solo hay una cepa de  proteina infecciosa. Esta hipótesis sobre el agente causal, ha cambiado los paradigmas respecto a los agentes causales de enfermedad y ha provocado toda suerte de reacciones entre los científicos.  Por otra parte se ha determinado que el  agente proteinaceo es altamente resistente.  

¿Cómo nos afecta esto en Colombia? En el país no existe evidencia de su presencia, pero de acuerdo al criterio de la OIE en este momento no existe un país en el mundo que pueda ser declarado libre de la enfermedad.

Desde el punto de vista de factores de riesgo es de baja probabilidad que ocurra en el país, puesto que en las harinas para concentrados no se incluye ovejas, el uso de concentrados es reducido  y se da fundamentalmente en el ganado de leche, y la prevalencia  de scrapie parece ser muy baja en ovejas ( sólo se han reportado 1 o 2 casos) , sin embargo el riesgo está latente dado que a pesar de la prohibición  de usar harinas de origen animal en los concentrados para animales, estas pueden llegar al país por triangulaciones o por contrabando y ser incluida o haber sido incluidas en la alimentación animal. Es una factibilidad  demostrada por los sucesos actuales de otra epidemia, no  relacionada con la Enfermedad de las vacas locas, caso de la fiebre aftosa, que llegó a Inglaterra por el contrabando de carne y que ha devastado toda la  ganadería de ese país y que amenaza toda la producción mundial.  

Frente a  esta  eventualidad, un país responsable debe tomar las medidas necesarias para salvaguardar la ganadería nacional y fundamentalmente la salud de  sus ciudadanos . Para  esto  es necesario que nuestro país cuente con un sistema de vigilancia epidemiológica de un desarrollo y eficiencia de nivel internacional, lo que no está ocurriendo dada la desintitucionalización del sector agropecuario a raíz de las reformas  neoliberales. 

Esta crisis que se inició en Inglaterra y Europa, pero que es de carácter mundial, hacen necesario una serie de reflexiones importantes de considerar.  Esto atrae de nuevo la atención sobre la estrecha relación de la salud de los animales y su impacto sobre la salud de los seres humanos, la necesidad de producir alimentos inocuos (sanos, no expuestos a agentes patógenos o tóxicos), la necesidad de tener instituciones fuertes de salud publica y de control de la salud animal, la necesidad de desarrollo científico investigativo y tecnológico en la salud humana y animal, el  que las enfermedades animales y vegetales son de las grandes barreras para-arancelarias, y  la gran importancia que tiene la enfermedad en la producción animal. 

Ojalá los organismos gubernamentales y el país tomen las medidas necesaria con el objeto de impedir un posible desastre que con nuestra inoperancia, nuestro  retraso científico-tecnológico, nuestra indisciplina y un estado que nunca se ha preocupado verdaderamente por el agro harían imposible de controlar. Prevengamos su aparición en nuestro país.  

*Publicado en abril del 2001

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