“GANADERO TP”
OPINA...
LA SELECCIÓN ES COSA SERIA.....
La empresa ganadera debe ser eficiente económicamente. Pero la eficiencia debe conseguirse sin detrimento de los componentes, sociales y medioambientales.
Las diferencias que existen entre los
individuos componentes de una población bovina, con respecto a cada
característica de interés, es lo que se conoce como variabilidad. Gracias a esa variabilidad perpetua, las
poblaciones son capaces de adaptarse a las condiciones, que también cambian
permanentemente. Esa misma variación es
la que nos permite seleccionar a los mejores y descartar a los menos buenos, o
lo peor según el caso.
El entorno en donde se desempeña el animal:
calidad de tierra, altura sobre el nivel del mar, radiación solar, temperatura,
humedad ambiental, agua, pastos, etc, y el manejo aportado por el hombre van a
permitir que esas características se expresen en mayor o menor grado, llegando
incluso a limitar que los animales se reproduzcan, sobrevivan o mueran.
Siempre ha sido o será más lógico y económico
trabajar con animales adaptados al ambiente (entorno) que pretender ilógica y
antieconómicamente, variar el ambiente.
Un animal adaptado no es aquel que no se muere
y que logra medio vivir. Un animal
adaptado es aquel que se reproduce y produce eficientemente. Una reproducción adecuada nos va a permitir
tener una población más numerosa y suficiente para descartar, seleccionar, es
decir, poder realizar lo que se conoce como un trabajo de mejoramiento
genético; es decir que se transmite de padres a hijos.
Cuando los mejores animales son seleccionados
en un determinado ambiente, necesariamente ese buen comportamiento debe y tiene
que esperarse en ambientes similares; es preciso tener muy en claro que el
potencial productivo sólo se expresa
adecuadamente en la medida que el animal se encuentra en llamada “zona
de confort”, es decir, aquel ambiente o zona en los que el animal no necesita
hacer ningún esfuerzo extraordinario para que su organismo trabaje bien, es
decir se reproduce y produce de manera eficiente, económica y con el menor
impacto ambiental posible.
Al iniciar programas de mejoramiento genético,
es fundamental tener presente qué las características a incluir deben y tienen
que ser de importancia económica, y lógicamente ser heredables, por ejemplo:
reproducción, producción, musculatura, estructura, pelaje, pigmento y
aplomos. Hay que ser conscientes que
entre más características se incluyan en el programa, más lento será el
progreso obtenido. También hay que conocer que algunas de estas características
están relacionadas positivamente y otras negativamente, por ejemplo: al
seleccionar por peso al destete, también está seleccionando para peso a los 24
meses, mientras que cuando selecciona sólo para producción de leche, se está
seleccionando en contra de la reproducción, y si se selecciona por eficiencia
reproductiva se estará haciendo selección por adaptación, ya que la primera
manifestación de desadaptacion es una pésima
o nula reproducción.
Es claro pues, que la selección y descarte de animales en una empresa ganadera que pretende ser eficiente, es un proyecto serio y que debe ser tratado, estudiado como tal. Sólo si se implementan, manejan, evalúan se decide en base a registros productivos, es posible sacar adelante un proyecto de mejoramiento productivo.
Definitivamente: Sin alimentación no hay
reproducción, sin reproducción no hay producción y sin registros evaluados es
imposible saber qué pasa.
Alvin
Toffler dijo: “los analfabetas del siglo XXI no serán los que no pueden
leer y escribir, sino quienes no puedan aprender, desaprender y volver a
aprender”.
Roberto
E. Tatis Zambrano (M.V.Z.)